La Fundación Jorge Padilla Blanco ha participado un año más en la IX Gala de la Fundación Dádoris, una cita que celebra el esfuerzo de sus jóvenes premiados y reconoce también a quienes hacen posible su acompañamiento: voluntarios, tutores, mecenas y entidades colaboradoras.
La gala, celebrada en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, puso el broche a unas jornadas concebidas no solo como un acto de entrega de premios, sino como un espacio de formación, convivencia y encuentro entre los jóvenes que forman parte de Dádoris.
Cinco jóvenes premiados de Dádoris desarrollan actualmente su itinerario universitario con el apoyo de la Fundación Jorge Padilla Blanco, tres de ellos incorporados este año.

Una gala para decir ‘gracias’
La apertura de la gala estuvo a cargo de Juan Carlos Gómez Incera, director adjunto de Promoción y Desarrollo de la Fundación Dádoris, y Loreto Sambeat, secretaria no patrona de la Fundación Jorge Padilla Blanco.
Ambos escogieron una palabra para dar sentido a la celebración: reconocimiento. Reconocer a los jóvenes por el talento, el esfuerzo y la ilusión que hay detrás de sus resultados. Reconocer a los voluntarios, que deciden dedicar parte de su tiempo a ayudar a los demás. Y reconocer también a los mecenas, cuya generosidad permite que ese talento y ese esfuerzo encuentren el apoyo necesario para seguir avanzando.
Como recordaron durante la introducción, detrás de cada logro existen muchas veces horas de trabajo que nadie ve, decisiones difíciles, renuncias y personas que deciden confiar y ayudar. Por eso, el reconocimiento estuvo inevitablemente acompañado durante toda la noche de otra palabra: gracias.
La dimensión de ese esfuerzo colectivo continúa creciendo. Dádoris apoya actualmente a 103 universitarios, que estudian en 39 universidades diferentes. A lo largo de sus nueve convocatorias, se han concedido ya 531 premios a 191 jóvenes, 52 de los cuales han finalizado sus estudios. La labor de la Fundación cuenta además con el respaldo de cerca de un millar de socios y mecenas, 38 empresas colaboradoras y 352 voluntarios que desarrollan labores de tutoría.
Cinco jóvenes acompañados por la Fundación Jorge Padilla Blanco
La colaboración entre la Fundación Jorge Padilla Blanco y la Fundación Dádoris se concreta especialmente en el apoyo al itinerario académico de cinco de sus jóvenes premiados.
Sandra González Toledo cursa 4º de Historia y Política en la Universidad Carlos III de Madrid, mientras que Vladimir Iarunichev se encuentra en 4º de Ingenierías en Tecnologías y Servicios de Telecomunicación y Ciencias e Ingeniería de Datos en la Universidad de Oviedo, en el campus de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. Ambos continúan este curso contando con el apoyo de la Fundación.
A ellos se incorporan este año Giancarla Pierleoni, que comienza Psicología en la Universidad de Granada; Elías Lasluisa Espinoza, que inicia Ingeniería de la Energía en la Universidad Politécnica de Madrid; y Rania Rhnim, que estudiará Óptica y Optometría en la Universidad de Santiago de Compostela.

Cinco trayectorias diferentes y cinco proyectos de futuro a los que desde la FJPB queremos contribuir no solo mediante el apoyo a sus estudios, sino también facilitando experiencias que complementen su formación y amplíen sus oportunidades.
Mucho más que una entrega de premios
Las jornadas que rodearon la gala volvieron a mostrar precisamente esa concepción amplia del acompañamiento a los estudiantes. A lo largo de varios días se organizaron talleres y conversaciones adaptados a los distintos momentos de la etapa universitaria: desde la relación con el profesorado, la educación financiera o los primeros pasos en el mercado laboral hasta los idiomas, la investigación, la gestión de la frustración, el voluntariado o la capacidad de hablar en público y defender las propias ideas.
También hubo espacios dedicados a cuestiones especialmente importantes para quienes comienzan la universidad, como aprender a gestionar el tiempo, pedir ayuda cuando es necesario o tomar decisiones académicas y profesionales cuando no existen referentes universitarios en el entorno familiar.

Uno de los momentos más esperados llegó con la participación sorpresa del periodista y escritor Vicente Vallés. Durante su encuentro con los jóvenes compartió su propia trayectoria personal y profesional, recordando sus orígenes humildes en Vallecas y el camino recorrido hasta desarrollar su carrera en el periodismo. Además, quiso dejar a los asistentes un recuerdo de la jornada regalando a cada uno un ejemplar de su libro La caza del ejecutor.
Toledo, una última sorpresa
El programa reservaba todavía otra experiencia para los participantes. El sábado, los jóvenes viajaron por sorpresa a Toledo, donde pudieron recorrer la ciudad y acercarse de una forma diferente a su historia y patrimonio, incluyendo una representación con trajes de época.
La salida añadió así un componente cultural y de convivencia a unas jornadas en las que el aprendizaje sucede también fuera de las aulas: conversando, compartiendo experiencias y creando vínculos entre jóvenes que estudian carreras distintas y proceden de diferentes lugares.
Una colaboración que sigue creciendo
La relación entre la Fundación Jorge Padilla Blanco y la Fundación Dádoris se ha ido consolidando en los últimos años en torno a un objetivo compartido: crear oportunidades para que jóvenes con talento y esfuerzo puedan desarrollar todo su potencial.
Este compromiso se concreta en el apoyo de la FJPB a cinco jóvenes premiados de Dádoris, pero también en distintas iniciativas que complementan su formación universitaria. Entre ellas se encuentran los cursos de comunicación y desarrollo de competencias personales y profesionales que se celebran desde hace cuatro años en la sede de la Fundación en Alicante y, este año, el curso intensivo de inglés, que ha sumado una nueva línea de formación y convivencia para los participantes.
La IX Gala ha sido una nueva oportunidad para reencontrarnos con los jóvenes que ya forman parte de este camino y dar la bienvenida a quienes comienzan ahora su etapa junto a la Fundación. Y, siguiendo el espíritu de la celebración, también para decir gracias: a los estudiantes por su esfuerzo y compromiso; a los voluntarios por el tiempo que dedican a los demás; a Dádoris por el trabajo que desarrolla durante todo el año; y a todas las personas que, con su apoyo, contribuyen a abrir nuevas oportunidades para estos jóvenes.
Porque reconocer el talento es importante. Ayudar a que tenga la oportunidad de crecer lo es todavía más.
Noticia de Europa Press sobre la IX edición de los Premios Dádoris